06-01-2008 - A sólo días del comienzo de la nueva Copa Némesis, el club Walkyrias se vió implicado nuevamente en negocios turbios. El pasado jueves hallanaron el Bar de la Sede del Club Walkyrias, que se encuentra debajo del Estadio Isis Flanagan, en la ciudad de Cinco Saltos. Según fuentes policiales, en los fondos del mismo funcionaba un laboratorio de genéticos austríacos no declarado, en el cual realizaban tremendos experimentos genéticos con los Osos Pandas que Tinu Gargamuza conseguía desde el puerto de Buenos Aires. El negocio para Gargamuza era redondo: utilizaba los Osos Pandas junto a varias personas allegadas directamente a la presidenta de Walkyrias para el morboso negocio de videos zoofílicos y luego los vendía a los laboratoristas austríacos.
Horas después del suceso, el juez Orlando Justo Garconni (Matricula 555-12345) dijo a la prensa: “Cuando se verificó el estado del laboratorio, se comprobó que estaban trabajando en total regla, tenían todos los permisos y todas las habilitaciones para dicho trabajo, incluso tienen monotributo y aportes jubilatorios”.
Por lo tanto el encargado de la causa no ordenó ninguna detención ni sanción para los genetistas; sin embargo, al encargado del Bar Walkyrence le realizó una multa de 2000 $ por vender alcohol después de las 23 hs. Además, hacía delivery de cerveza en una moto Susuki y tenía el carnet de conducir habilitado solo para conducir Automóviles, por lo que le correspondieron 3 días de prisión en la Comisaría 7ma de Cinco Saltos.
Por lo pronto, Gargamuza sigue temporalmente en la penitenciaría de General Roca, junto al gordo Héctor Alterio; esperando para ser juzgados. Respecto a los Osos Pandas, siguen en poder de los genetistas puesto que tenían los permisos de portación de Osos Pandas.